Sarah Ferguson, la duquesa de York, vuelve a estar en el centro de la controversia luego de la divulgación de un correo electrónico enviado en 2011 al empresario estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales. En el mensaje, Ferguson se refería a Epstein como un “amigo leal, generoso y supremo”, palabras que han generado fuertes críticas públicas y consecuencias inmediatas.
El correo electrónico, publicado recientemente por los medios británicos The Sun y Mail on Sunday, contradice declaraciones anteriores de Ferguson. En marzo de 2011, había calificado como un “grave error de juicio” el aceptar 15,000 libras de Epstein para saldar una deuda personal, asegurando que no volvería a mantener contacto con él. Sin embargo, el mensaje privado que ahora se hace público revela un tono muy distinto.
En la carta, Ferguson pedía disculpas a Epstein por cualquier daño causado por sus declaraciones previas y afirmaba que nunca había utilizado el término “pedófilo” en su entrevista con el Evening Standard. También mencionaba que Epstein se sentía “traicionado” por ella.
Consecuencias inmediatas: Julia’s House corta lazos con Ferguson
La organización benéfica inglesa Julia’s House, dedicada al cuidado de niños con enfermedades terminales, anunció oficialmente la desvinculación de la duquesa como patrocinadora. En un comunicado, la entidad explicó que, tras la publicación del correo, resultaba inapropiado mantenerla como parte del patronato.

“Apreciamos el apoyo brindado por la duquesa en años anteriores, pero no podemos ignorar la naturaleza de la correspondencia revelada”, señaló la organización.
Un portavoz de Ferguson indicó que el correo buscaba evitar una posible demanda por difamación de parte de Epstein, y que su intención no fue respaldar sus acciones. Sin embargo, la revelación ha causado un daño significativo a su imagen pública, especialmente por su vinculación con causas relacionadas con la infancia.
Jeffrey Epstein murió en prisión en 2019 mientras enfrentaba nuevos cargos por tráfico sexual de menores. Años después de su fallecimiento, sus conexiones continúan generando repercusiones entre figuras públicas, incluida ahora Sarah Ferguson.






















