
Después de tres años de relación, Ariana Grande y Ethan Slater han decidido poner fin a su romance y continuar caminos separados. La información, difundida este lunes por diversos medios estadounidenses, indica que la ruptura ocurrió hace varios meses y se manejó con discreción.
La historia de amor comenzó durante el rodaje de Wicked, la esperada adaptación cinematográfica del musical de Broadway. Desde el inicio, la relación atrajo la atención de la prensa, aunque con el tiempo ambos optaron por mantener su vida privada alejada de los reflectores.
Fuentes cercanas a la pareja aseguran que la separación fue una decisión meditada, sin conflictos importantes, y que ambos coinciden en que funcionan mejor como amigos que como pareja sentimental. “Ariana y Ethan rompieron hace varios meses, pero siguen siendo amigos y se tienen mucho respeto y admiración”, afirmó una fuente a Page Six.
Una nueva etapa para Ariana Grande
La ruptura coincide con un período especialmente activo en la carrera de la cantante. Ariana se encuentra enfocada en su gira Eternal Sunshine y en el lanzamiento de su próximo álbum, Petal, programado para el 31 de julio. Según las fuentes, el nuevo proyecto musical reflejará su crecimiento personal y artístico, sin estar inspirado en la separación con Slater.
Aunque en los últimos meses Ariana apareció sola en varios eventos, pocos sospechaban que la relación ya había terminado. La pareja siempre optó por la discreción, con pocas apariciones públicas conjuntas.
Antecedentes de la relación
Su historia comenzó en 2023, mientras coincidían en el set de Wicked. En ese momento, Ariana aún estaba casada con Dalton Gomez, con quien contrajo matrimonio en 2021. Por su parte, Ethan Slater había estado casado con Lilly Jay, su novia de la adolescencia y madre de su hijo Ezra, de 3 años.
Tras la separación de ambos de sus parejas anteriores, se confirmó la relación entre Grande y Slater, que duró tres años, pasando de la atención mediática inicial a la máxima discreción en sus últimos meses juntos.
Finalmente, Ariana Grande y Ethan Slater decidieron concluir su historia romántica manteniendo la amistad y respeto mutuo, priorizando sus proyectos personales y profesionales.






















